Los últimos días.
- Sol Minuto
- 1 mar 2019
- 2 Min. de lectura
Después de ocho interminables meses, entre en el ultimo mes con mas ansiedad que la ardilla de la era de hielo. Si bien soy una persona muy ansiosa y todos pueden dar fe de eso, desde que el médico nos dijo que ya podía nacer empecé hasta con insomnio (que no tenía).
La verdad estaba muy apresurada por verlo pero a medida que se acercaba la fecha probable, me iba acordando de cosas que me gustaria h
acer antes que nazca y empecé a disfrutar más de estar con Leo solos mirando una serie muy tranquilos, empecé a bañarme más de una vez al día y encima después me acordé que ¡todavía tengo que parir!. Yo no pensé en eso nunca, me informe, escuche, pregunte pero ni lo quise imaginar, ¿y ahora?.
Miedo, miedo total. Parálisis de miedo de que salga, de donde lo vamos a poner, de cómo lo vamos a traer, de cuánto nos va a dejar dormir, de si voy a ver si respira, de ¡¡¡CÓMO VA A SALIR!!!.
Y no. Hasta ese momento, no había tenido duda ni miedo alguno sobre cómo va a cambiar el día a día el bebé. Y como escuche varias veces, cuando llega el final, pedís que por favor se quede un poquito más adentro. Te da ese miedo de caer en la cuenta que es verdad, la cosita que sentís va a salir llorando y vos probablemente también. Te persigue una clase de pre-frustración preventiva de no poder cumplir con las expectativas que uno se pone como padre, de errarle mucho y como todo lo desconocido, asusta.
No fue hasta mentalizarme que va a nacer en fecha, (osea en unos días pero muchos días desde que empezó el último mes) que pude dejar a mi cerebro visualizar con tranquilidad lo que estaba pasando. Ya no dormía, así que eso era lo mismo. Me bañaba cuando estaba leo, así que eso era lo mismo. Ordenar, mi casa es rápido, así que eso era lo mismo. Pero lo que no va a ser lo mismo es hacer todo viendolo a Tomi acá , que en vez de estar con una panzota incomoda, iba a estar entre nosotros acurrucadito mirando LuisMi. Saber que en un tiempito nos va a estar dando besos, nos va a dar la mano, nos va a buscar a nosotros por sobre todas las cosas. Todo eso que va a cambiar, también va a ser hecho con más amor. Porque al fin y al cabo, viene a hacernos el corazón más grande a todos, a llenarnos de sonrisas, de nuevas experiencias, de aprendizajes.

Y entonces de un día para el otro me encontré pensando: que se quede lo que quiera, que salga cuando quiera, yo lo espero con muchas ganas de pujar. Lista para aprender, lista para no dormir, lista para equivocarme lista para verlo crecer cada centímetro, más lista que nunca. Y le agradezco por darme los días que necesitaba para esperarlo así.



Comentarios